Un vino de altura
creditos: Pixabay

Un vino de altura

Cuando se piensa en vino se piensa en agua, en ríos, valles. Lugares donde las vides pueden crecer y adquirir propiedades que diferencias cada caldo por regiones, países o varietales. Las grandes zonas vinícolas del mundo tienen en cuenta una serie de factores, y no es casual que los lugares de implementación, que pueden tener siglos de historia (España, Italia, Francia...), son un compendio de cuestiones técnicas tales como la orografía, el clima, y claro, la altitud.

Así es desde el tempo de los egipcios, que ya desarrollaban producción vinícola en las orillas del río Nilo, o de los griegos, romanos... Y justamente de la altura es de lo que trata esta columna, que nos habla un poco sobre el vino del mundo que se encuentra a mayor altura en el planeta. Condiciones extremas a más de 3000 metros de altitud. Frio y calor, oscilaciones imposibles, paisajes esenciales, un vino único, y de altura...

A 18 kilómetros de Payogasta, en el departamento de Cachi, y a 140 km de la ciudad de Salta, se encuentran los viñedos de altura de Colomé, la bodega fundada en 1831 por el gobernador español de Salta, Nicolás Severo de Isasmendi y Echalar. En 1854 su hija Ascensión, casada con José B. Dávalos, trajo al poblado de Colomé las vides francesas cabernet sauvignon y malbec, antes de que la filoxera afectara esa variedad allí. Tres de esos viñedos aún producen uvas que forman parte de los vinos Colomé. En 2001 fue adquirida por el millonario suizo Donald Hess y su esposa Úrsula. Hoy es la bodega en producción más antigua del país.

En los Valles Calchaquíes los cerros de la pre cordillera, con sus cambiantes colores conforme a cómo cae la luz del sol, componen un paisaje de postal. Los cardones también se destacan en el árido terreno. A pocos metros uno del otro, se erigen como tótems. De tanto en tanto, aparecen guanacos y también burros, que se atraviesan indolentes delante de la camioneta. Los pumas, otros habituales la zona, no se dejan ver.

Son más de 25 mil hectáreas y la vista no alcanza para observar el paisaje. La superficie comenzó a plantarse en 2007 y hoy ya hay cerca de 30 hectáreas con malbec, pinot noir, merlot, syrah, torrontés, sauvignon blanc y chardonnay.

A 3.111 metros sobre el nivel del mar, cada año nacen las uvas con las que se elabora Altura Máxima, el vino más alto del mundo. Sobre las características del terreno se entiende que es un gran desafío. Las condiciones son extremas pero las plantas hoy están equilibradas. Este es un terroir único y diferente a los otros. La altura da beneficios, pero tampoco hay que pedirle a las vides más de lo que pueden dar. En el invierno las temperaturas son de varios grados bajo cero. Y en verano, llegan a 40. La amplitud térmica diaria oscila en 22/23 grados.

El propietario quería hacer algo único como plantar y elaborar vinos a esta altura. Era todo un desafío y él no pensaba que iba a estar vivo cuando se concretara. Se logró, y en marzo se presentó la primera cosecha: un malbec 2012, un sauvignon blanc 2015 y un pinot noir 2014. Cada uno tiene su impronta, con características propias. El malbec es un mix entre la concentración de altura; es frutal, equilibrado y elegante. A medida que pasa el tiempo, es posible entender más y mejor a las plantas, su evolución y su adaptación al terroir. Los vinos de las otras añadas que aún permanecen en la bodega son excepcionales también.

El sueño de Hess hecho realidad. O, según dijo él: “Hicimos posible lo imposible”.

 

Rafael Paniagua



Quién somos Política de Privacidad Política de Cancelación Programa afiliados Zona de Afiliados Prensa Contacto RSS