Login  | Mi Cuenta  | Contacto

Home

SUSCRÍBETE

Free Tour

Las Modelos

Videos

eCards

Columnas

Blog

Mobile

Cuentos prohibidos de la marquesa Stephany

Lo mejor de cumplir años el mismo día que Madonna es que ya tengo tema para mi fiesta. Y este año decidi aprovecharme de esa coincidencia,  literal: Reserve en un club BDSM cerca de la ciudad e invité a todos mis amigos. Con disfraz obligatorio obviamente.

¿Quien iba a creerlo? ¡Todos llegaron! Y aunque era raro ver a algunos amigos heteros disfrazados con pantalones de cuero y otros accesorios poco comunes, fue muy divertido como todos se relajan bajo el estimulo adecuado. Como un profesor de la universidad me decia: “ un perverdito es un normal atrapado en infraganti”. Y es muy cierto, a la gente le gusta de todo. Yo andaba en tacones altos, viendo como mis amigos venian vestidos, había latigos  y esposas por todos lados, las niñas bailaban unas con otras, los hombres dominaban y se dejaban dominar, me sentia como en un Satyricon moderno.

 

Pero cada orgia sadomasoquista tiene un limite. Así que llego la hora en la que la gente se fue retirando a casa y solo los verdaderos pervertidos se fueron quedando, entre ellos mi amigo Rada.

 

Lo que mas me gusta de él es que es un buen amigo de “jarra”. Al principio de la noche estabamos tomando champagne  y otras bebidas de niña. Despues de la primera retirada de amigos, decidimos comenzar con algo más acorde a la situación: Absinth. Aunque no lo consumo muy frecuentemente, pensé que era la bebida ideal para ese momento. Y vaya que lo fue…

 

Despues de un poco de sumisión, e inspirados por los latigos y otros instrumentos de tortura, pensamos que sería divertido jugar “todo se vale”. Rada es grande, pero no tan grande; no había nadie mas y osé en sentarme arriba de el con mi brazo apretando su cuello. El sonrió, tratando de levantarse, pero no pudo. Lo intentó de nuevo, a punto de la desesperación, hasta que en un raro movimiento acercó su cabeza a la mia y mientras yo pensaba que estaba tratando de usar ese movimiento para safarse, me dio un beso. Rada no me gusta tanto, es mi amigo y no es tan guapo, ademas nunca hubia sentido nada por él antes de ese preciso momento.

 

En otras circunstancias mi reacción hubiera sido reirme, darle poca importancia al asunto y continuar su sometimiento. Pero no fue así. Y este tal vez fue mi gran error (o no). No sé si fue el Absinth, el ambiente bizarro, la descarga de excitación que recorrio mi cuerpo a la velocidad de la luz o tal vez una loca combinación de todo, pero mi reacción fue ponerme debajo de él, no pude hacer otra casa después de esa ¡tremenda sacudida!

 

Él sonrio y se puso encima de mi. Intenté levantarme, diciendo que no, pero Rada resulto que si era grande y fuerte. Amarro mis brazo detrás de mi nuca con una sola mano. ¡No me había percatado de lo grande que eran sus manos hasta ese momento! Intenté resistirme de nuevo, no iba a darme por vencida. Cuando vio esto, lo penso de nuevo, amarro mis brazos detrás de mi, dejandole ambas manos libres para abrir mis piernas. Intente safarme de nuevo como pude. Grite y me movi como loca pero como no había nada de extraño en ese ambiente, no llame la atención de nadie, obviamente.

 

Así que Rada me vendó los ojos, prácticamente se comio mis panties, que eran de cuero. Yo no podía ver nada, solo sentía lo que estaba sucediendo. Cuanto más me resistía, mas sentía como su lengia me invadía y me tomaba. Intente cerrar mis piernas, pero me agarro de las rodillas, casi hasta lastimarme. Luego con sus dedos. ¡Oh sus dedos! Largos, curiosos y abusivos. Yo seguia luchando en vano.

 

Me llevó al piso, yo continuaba sin poder ver nada. Se sentó en la mesa enfrente de mi y me jaló hasta tenerme acostada boca abajo sobre la mesa con mis senos al borde de la mesa. Ahora si me movia sería peor, así que permancí quieta. Solo “rezaba” para que no recordara los latigos. Pero creo que eso no fue el problema, sino que descubrió que una mano podía ser un excelente accesorio sadico. Me dio nalgadas hasta que quedé completamente roja y continuba riendo, soplando, lamiendo y mordiendo.

 

Oi un movimiento de muebles, aunque no sabía que era y me quedé quieta. Estaba aterrorizada. Me volteó de nuevo, y sentí su respiración. De repente me jaló y me sentó sobre él, penetrandome sin preguntar. En ese momento debo confesar que era dificil fingir que me disgustaba lo que estaba haciendo o que estaba espantada. Pero aun continuaba vendada y atada de manos, así que deje que el juego siguiera.

 

Esto se confirmo rapidamente cuando me tomó de la cintura y me pregunto si estaba disfrutando. No contesté nada, solo retorci mis dientes en señal de aprobación. Entonces, me agarro fuertemente, me sostuvo en sus brazos, me cacheteo la cara, mis pompas y mi sexo…yo apenas podía respirar.

 

Cambio de posición: al piso de nuevo. Se dio cuenta de que no podía estar boca arriba porque tenia mis manos detrás de mi. Así que me quitó las esposas, puso mis brazos detrás de mi cabeza y la sostuvo firmemente con su mano derecha. Uso la izquierda para sostener mi cadera y dejarme entrar todo su placer. Los movimientos comenzaron a ser mas intensos y aunque no tenía control de la situación, estaba dispuesta a dejarme llevar ¡y él tambien!

 

Intente usar una oportunidad para estar encima de él para cambiar el juego, pero no tuve éxito. Estuvimos en el piso alternando todo tipo de posiciones hasta que nos dio la mañana y nos pidieron retirarnos.

 

Me dio un aventon a mi casa y aunque esto iba en contra de mis principios, lo invité a pasar la noche. Estuvimos todo el día dormidos y ya para la noche tomamos un poco de vino para despertarnos y….


 



Quién somos Política de Privacidad Programa afiliados Zona de Afiliados Publicidad Contacto RSS