¿Quien
iba a creerlo? ¡Todos llegaron! Y aunque era raro ver a algunos amigos heteros
disfrazados con pantalones de cuero y otros accesorios poco comunes, fue muy
divertido como todos se relajan bajo el estimulo adecuado. Como un profesor de
la universidad me decia: “ un perverdito es un normal atrapado en infraganti”.
Y es muy cierto, a la gente le gusta de todo. Yo andaba en tacones altos,
viendo como mis amigos venian vestidos, había latigos y esposas por todos lados, las niñas bailaban
unas con otras, los hombres dominaban y se dejaban dominar, me sentia como en
un Satyricon moderno.
Pero
cada orgia sadomasoquista tiene un limite. Así que llego la hora en la que la
gente se fue retirando a casa y solo los verdaderos pervertidos se fueron
quedando, entre ellos mi amigo Rada.
Lo
que mas me gusta de él es que es un buen amigo de “jarra”. Al principio de la
noche estabamos tomando champagne y
otras bebidas de niña. Despues de la primera retirada de amigos, decidimos
comenzar con algo más acorde a la situación: Absinth. Aunque no lo consumo muy
frecuentemente, pensé que era la bebida ideal para ese momento. Y vaya que lo
fue…
Despues
de un poco de sumisión, e inspirados por los latigos y otros instrumentos de
tortura, pensamos que sería divertido jugar “todo se vale”. Rada es grande,
pero no tan grande; no había nadie mas y osé en sentarme arriba de el con mi
brazo apretando su cuello. El sonrió, tratando de levantarse, pero no pudo. Lo
intentó de nuevo, a punto de la desesperación, hasta que en un raro movimiento
acercó su cabeza a la mia y mientras yo pensaba que estaba tratando de usar ese
movimiento para safarse, me dio un beso. Rada no me gusta tanto, es mi amigo y
no es tan guapo, ademas nunca hubia sentido nada por él antes de ese preciso
momento.
En
otras circunstancias mi reacción hubiera sido reirme, darle poca importancia al
asunto y continuar su sometimiento. Pero no fue así. Y este tal vez fue mi gran
error (o no). No sé si fue el Absinth, el ambiente bizarro, la descarga de
excitación que recorrio mi cuerpo a la velocidad de la luz o tal vez una loca
combinación de todo, pero mi reacción fue ponerme debajo de él, no pude hacer
otra casa después de esa ¡tremenda sacudida!
Él
sonrio y se puso encima de mi. Intenté levantarme, diciendo que no, pero Rada
resulto que si era grande y fuerte. Amarro mis brazo detrás de mi nuca con una
sola mano. ¡No me había percatado de lo grande que eran sus manos hasta ese
momento! Intenté resistirme de nuevo, no iba a darme por vencida. Cuando vio
esto, lo penso de nuevo, amarro mis brazos detrás de mi, dejandole ambas manos
libres para abrir mis piernas. Intente safarme de nuevo como pude. Grite y me
movi como loca pero como no había nada de extraño en ese ambiente, no llame la
atención de nadie, obviamente.
Así
que Rada me vendó los ojos, prácticamente se comio mis panties, que eran de
cuero. Yo no podía ver nada, solo sentía lo que estaba sucediendo. Cuanto más
me resistía, mas sentía como su lengia me invadía y me tomaba. Intente cerrar
mis piernas, pero me agarro de las rodillas, casi hasta lastimarme. Luego con
sus dedos. ¡Oh sus dedos! Largos, curiosos y abusivos. Yo seguia luchando en vano.
Me
llevó al piso, yo continuaba sin poder ver nada. Se sentó en la mesa enfrente
de mi y me jaló hasta tenerme acostada boca abajo sobre la mesa con mis senos
al borde de la mesa. Ahora si me movia sería peor, así que permancí quieta.
Solo “rezaba” para que no recordara los latigos. Pero creo que eso no fue el
problema, sino que descubrió que una mano podía ser un excelente accesorio
sadico. Me dio nalgadas hasta que quedé completamente roja y continuba riendo,
soplando, lamiendo y mordiendo.
Oi un
movimiento de muebles, aunque no sabía que era y me quedé quieta. Estaba
aterrorizada. Me volteó de nuevo, y sentí su respiración. De repente me jaló y
me sentó sobre él, penetrandome sin preguntar. En ese momento debo confesar que
era dificil fingir que me disgustaba lo que estaba haciendo o que estaba
espantada. Pero aun continuaba vendada y atada de manos, así que deje que el
juego siguiera.
Esto
se confirmo rapidamente cuando me tomó de la cintura y me pregunto si estaba
disfrutando. No contesté nada, solo retorci mis dientes en señal de aprobación.
Entonces, me agarro fuertemente, me sostuvo en sus brazos, me cacheteo la cara,
mis pompas y mi sexo…yo apenas podía respirar.
Cambio
de posición: al piso de nuevo. Se dio cuenta de que no podía estar boca arriba
porque tenia mis manos detrás de mi. Así que me quitó las esposas, puso mis
brazos detrás de mi cabeza y la sostuvo firmemente con su mano derecha. Uso la
izquierda para sostener mi cadera y dejarme entrar todo su placer. Los
movimientos comenzaron a ser mas intensos y aunque no tenía control de la
situación, estaba dispuesta a dejarme llevar ¡y él tambien!
Intente
usar una oportunidad para estar encima de él para cambiar el juego, pero no
tuve éxito. Estuvimos en el piso alternando todo tipo de posiciones hasta que
nos dio la mañana y nos pidieron retirarnos.
Me
dio un aventon a mi casa y aunque esto iba en contra de mis principios, lo
invité a pasar la noche. Estuvimos todo el día dormidos y ya para la noche
tomamos un poco de vino para despertarnos y….