
En algunas situaciones actuamos por impulsos. En otras, por instinto. En la mayoría de los casos tenemos la opción de elegir qué actitud vamos a tomar y en algunos hacemos lo que es correcto. Pero, ¿Qué actitud es la que hace que tomemos la decisión adecuada para nuestro bien? En algunas ocasiones tenemos pocas opciones a elegir pero existen algunas señales que parecen decirnos lo tenemos que hacer.
¿Quieres un ejemplo? Has pasado muchos años teniendo a una hermosa mujer como tu mejor amiga. Ella te propone ir a su casa a ver películas con unas palomitas de maíz. Es tan irresistible que no puedes aguantar las ganas de besarla… pero a veces está bien ser solo amigo de una mujer, en serio.
Si no lo crees, es normal, a mucha gente le pasa. Los humanos estamos en constante descubrimiento de nuevas emociones. Pero eso provoca que haya un precio que pagar.
A veces sucede que quedas con un viejo amigo y él aparece acompañado de una hermosa mujer que en realidad no es su cita, y el click entre ustedes es inmediato. No paran de hablar, reír, y darse cuenta de lo mucho que tienen en común. Y tu amigo no para de mirarte con una expresión rara y aburrida en la cara, pero tú también estás interesado en la chica y quieres seguir viéndola. ¿Qué haces en esa situación? ¿Te quedas con la chica o con tu amigo?
Algunas cosas simplemente pasan y no siempre es fácil tomar la decisión. No siempre tenemos respuestas claras acerca de lo que debemos hacer.
La verdad es que nunca estamos satisfechos con lo que tenemos y siempre queremos poner un poco de picardía en nuestra vida para cambiar la rutina. Las mujeres pueden hacer eso.
La realidad es que la vanidad en ocasiones causa muchos problemas si no podemos controlarla de una manera adecuada. Saber decir “no” nos libra de grandes problemas. Decir “no” es definir tus límites. Está bien que lo hagas, siempre que quieras hacerlo y te sientas bien con ello.
Muchas historias complicadas terminan siendo increíbles relaciones, pero si tú no actúas sintiéndote a gusto, vas a acabar haciendo algo que no quieres y eso no va a funcionar. Piensa en ello, tómate tú tiempo y observa si va a funcionar. A lo mejor es hora de estar solo por un tiempo y estar contigo mismo a gusto. Y recuerda: la libertad es lo mejor que tenemos. Solo cuida de no volverte adicto a ella.