Totalmente
lleno de misterios, el origen del vodka es un tanto polémico. Se sabe que es
originario de Europa Oriental, aunque los historiadores no se ponen de acuerdo
de si fué en Rusia o Polonia. Varias naciones han reclamado su denominación de origen,
inclusive Persia. El vodka se consumía en Europa desde mediados del siglo XIV.
Los tsares (título usado por los monarcas de la Rusia Imperial) acabaron con su
producción al comienzo de la Primera Guerra Mundial. Pero volvieron a
permitirla en 1925 para amedrentar el mercado negro que se había establecido
debido a los altos precios colocados por los contrabandistas. En los registros
rusos, la bebida solo aparece hasta 1553 definiéndolo como un “vodka de vino de
cereales”, es decir, alcohol disuelto. No fue, sino hasta que la Emperatriz
Catarina I decreto el 8 de Junio de 1751 su regulación y destilación.
La bebida es
un aguardiente claro sin color, ni olor. Generalmente de grano fermentado,
aunque se ha llegado a obtener de la cáscara de la patata. Significa
"agüita", la cual es una forma delicada y diminutiva de llamar al
agua. A excepción de cantidades insignificantes de condimentos, el vodka consta
de agua y alcohol (etanol). Contiene un rango de alcohol entre 35 y 70% en
volumen. El clásico vodka ruso tiene unos 40 grados. Se puede destilar de
cualquier planta rica en almidón, tradicionalmente de grano como centeno
(generalmente considerado superior a otros tipos de vodka) o trigo, pero
también de patata y melaza.
El vodka se
produce hoy en día en todo el mundo. Hay muchos productores estadounidenses, e
incluso japoneses, como Suntory.
El vodka
goza de gran popularidad y prestigio en los países escandinavos siendo la sueca
Absolut, la finlandesa Finlandia y la ucraniana Petrof, las marcas de vodka más
prestigiosas por muchos gourmets del vodka.
En países
como El Salvador, el vodka es la bebida alcohólica de mayor consumo; esta
representa más del 87% de la demanda global de licores de dicha nación,
formando así, parte de su cultura popular.
Muchas
personas suelen mezclar el vodka con diferentes jugos de fruta
(mayoritariamente de arándano) ,para así darle un sabor distinto con un ligero
toque de alcohol.
El vodka es
destilado en alambiques muy elevados y filtrado a través de carbón de leña
vegetal. EL proceso de fabricación es el mismo que el whiskey, siendo éste
destilado a bajas temperaturas, generando un sabor a cereales. En cambio, el
vodka es destilado a altas temperaturas y sometido a una filtración química
para neutralizar ese aroma a cereales. El líquido formado por la fermentación
de los cereales tiene una baja concentración alcohólica (de 6 a 8%) con un
sabor característico de la materia prima utilizada. Este líquido llamado Mosto,
pasa por un proceso de rectificación, donde las purezas son eliminadas. Ambos
procesos son repetidos diversas veces, hasta que se obtenga un destilado con
alto valor alcohólico que ronde los 90° y después es mezclado con agua hasta
tener la mezcla deseada. Enseguida, la filtración y purificación limpian al
vodka de las impurezas usando como filtro, carbón y filtros.
El producto
final debe ser extremadamente puro y concentrado, sin olor. Algunos vodkas
pasan por un proceso de aromatización con sabores como limón, naranja y hasta
pimienta.
El
vodka es muy consumido por los países nórdicos como Ucrania y Bielorusia. Aquí
se frecuenta consumirlo directo, aunque en el resto del mundo es mezclado con
otras bebidas como jugos y refrescos. En los años 70’s se convirtió en la
bebida más popular al sustituir a las bebidas tradicionales en los cocteles de
moda, creando así, una nueva corriente y el ícono principal dentro de los
bares.