Empezaré contestando la famosa pregunta: “No, abdominales no disminuyen la grasa abdominal”. Desarrollar el abdomen es una combinación varios factores, entre ellos una alimentación equilibrada, una rutina de ejercicios realizados de manera adecuada, disciplina personal y genética.
Alimentación: he de reforzar lo que todos escuchamos en periódicos, revistas, e instructores, y que desafortunadamente no hay nada de novedad. Para lucir buenos abdominales, hemos que redefinir nuestra alimentación, o sea, evitar grasas, dulces, y gaseosas, prefiriendo las carnes magras, pastas (en cantidad moderada), leguminosas, verduras, frutas e intentando hacer varias comidas diarias (seguro que lo haz escuchado, pero nunca lo intentaste, ¿o me equivoco?). Debemos, comer nuestros platos preferidos, pero con moderación y dejarlos para el fin de semana o una ocasión especial. Un nutriólogo puede ayudarte a distribuir de manera eficiente tu alimentación durante el día, para que logres disminuir tu grasa corporal, lo que hará aparecer esos abdominales, y mantener tus músculos, ya que de otra forma, una alimentación incorrecta hará perder toda la masa muscular que con mucho esfuerzo has conquistado.
Ejercicios: ¿de verdad haces los ejercicios o finges que los haces? El cuerpo humano tiene una capacidad de adaptación que no puede estar por mucho tiempo en el mismo entrenamiento. Así que si utilizas la máquina de caminar a la misma velocidad desde hace 2 años (por ejemplo), y haces la misma secuencia de abdominales desde hace 3 meses y la misma rutina de pesas desde hace 5 meses, seguro que tu entrenamiento ya no tiene el mismo efecto en tu cuerpo que tenia cuando comenzaste a hacerla. Pide a tu instructor que cambe tu entrenamiento, la velocidad en la máquina y que te de ejercicios abdominales diferentes, ya que permanecer con un mismo entrenamiento por mucho tiempo compromete su progreso. Pon tu cuerpo a trabajar y quemarás muchas más calorías, esto aunado a un nuevo programa alimenticio, conseguirás una óptima definición muscular.
Genética: un dicho muy popular en Brasil dice: “quien nace pa’lagartija no será caimán”, o sea, no debes de llevar tu cuerpo hacia un punto que tu genética no te lo permita. Por lo tanto, en este espacio entre genética y tus objetivos debe haber mucha disciplina, entrenamiento y ganas de superación personal. Durante todos estos años en el gimnasio ya he visto alumnos que sólo con pequeños cambios en sus entrenamientos y alimentación logran resultados extraordinarios.
Abdominales: ¿1000 abdominales? ¿Cinco series todos los días? En algo te estas equivocando, pues de seguro lo que más está bajando es tu tiempo disponible en el gimnasio. Los músculos abdominales deben ser trabajados como cualquier otro músculo y, de esa manera, necesitan ser trabajados con cierta dificultad en su ejecución. Por eso, pide a tu instructor rutinas para dificultar estos ejercicios y hacer menos repeticiones con un nivel de dificultad un poco más avanzado. Y descansa los abdominales del entrenamiento algunos días, trabajarlos a diario no es bueno para estos ni para ningún otro músculo.
¡Buen entrenamiento! y cuida tu alimentación, que es fundamental para un abdomen definido.